Mostrando entradas con la etiqueta De poetas y de locos.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De poetas y de locos.... Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de marzo de 2015



TANTO DE MUCHO

Tanta violencia transpira esta sociedad.
Tanto dolor en las escenas cotidianas, como un tren abarrotado.
Tanta la indiferencia nuestra, victimas pincelados de victimarios.
Tanto hacemos por curar heridas y tapar abandonos.
Tanta la farsa sobre la cual avanza esta cotidianidad tan preocupada en llegar a sus fines: del día, de la semana, del año.
Tan solos nos sentimos, con ese sabor en la mente que tiene la impotencia.
Tanto aquello que resignamos por ser hijos de una derrota jamás asimilada.
Tanto por hacer, tantos lugares por ver y tantos mundos por salvar.
Tanta letra dolorosamente inútil.
Tanto tiempo por siempre muerto en la rutina de cumplir la rutina.
Tanto egoísta singular por plural.
Tanto por cambiar.

Tanto, tanto por hacer…. 


Patricio López Camelo

lunes, 16 de febrero de 2015


ALMA Y SUS ENANOS

Alma no cuenta los días porque se le hacen muy largos.
Intuye que los momentos es todo lo que tiene y así los vive,
deshojando la angustia a fuerza de sonrisas.

A veces se conecta al entorno y otras el hostil entorno
la invita a desconectarse. Entonces habla.
Habla con ella, habla con ellos, habla con quienes
nosotros no vemos porque no quieren hablarnos,
porque no sabemos escuchar.

Flota en un mundo donde sus sueños de pequeña princesa son reales.
En él salta, juega, canta, baila y sonríe por ser el centro
de la atención que no tiene en donde debe.

Alma fantasea con que su mama la abraza, la atiende,
la protege de una realidad perdida en su rutina.
Pero su mama esta perdida en la rutina de esa realidad
que alma no tiene apuro por conocer.

 Sus enanos la miman, la rodean, le susurran
Cosas que ella quiere… necesita escuchar.
En las noches, son quienes le alumbran tibiamente el sueño
oscuro que a todos nos asustó alguna vez y tapan
sus oídos para que el ruido pérfido de los adultos
y sus gritos no la lastimen.

Y a pesar de tanta soledad, alma crecerá
y sus enanos la acompañaran hasta el momento
en que pueda encontrar otras almas que como ella,
debieron crecer a la sombra del abandono, bajo el canto
suave de sus propios enanos gentiles.


Patricio López Camelo

sábado, 10 de enero de 2015


Ay Pancha, Pancha


Cada vez que llego me saltas,
me ensucias la ropa, me ladras.
Cuando duermo haces más quilombo
y si te reto crees que quiero jugar.

La edad del pavo no terminas de pasar
y rogamos que la madurez te invada
para encontrar algo de tranquilidad.
Pero no, pasa el tiempo y seguís igual.

Orejas de radar, hermana de la Luz,
la paz encontras solo al dormitar.
Si algún ruido de la calle te despierta,
se acabó la hora de la siesta.

Quisiera enojarme y gritarte pero
te conozco desde enana y sé que
no es posible abandonar este hábito
cotidiano de soportarte.

Llegaste en tu cajita-cama de cartón,
después de meses de pulular por
calles tristes y noches de hambre
que anchas huellas dejaron en tu andar.

Y viniste a nosotros, de sobra cansada
de mirar que nadie te observara,
tan sólita, tan dejada…
Hace rato terminó ese tiempo de dolor.

Si algún día no te tengo y una
tranquila existencia viene a visitarme,
sabré como lo sé ahora: prefiero
padecer esta guerra a tu insostenible ausencia.

Pancha pesada, insoportable y fea,
ojala no cambies tus formas nunca.
Aunque si el tiempo ayuda y te llega el momento
de crecer y serenarte, prometemos no enojarnos
ante el acontecimiento feliz.



Patricio López Camelo


martes, 23 de diciembre de 2014

El Cuzco

En la gran planicie del sol se levanta la más bella ciudad
Es el centro de una nación que fundara el inca Manco Cápac.
Corren los vientos de libertad, sueños dormidos de ayer
Rompen cadenas del español, se despierta ahora el Cuzco

Sobre el valle del Huatanay, en los cerros de nuestro dios
Buscarán las huacas sagradas profanadas por el conquistador
Siente el alma de Amaru, Inca de Vilcabamba
Pueblo rebelde corre la voz. Se levanta ahora el Cuzco

Reinarán otra vez en mi tierra aquel pueblo del Tahuantinsuyu
Gloria eterna de los que perdieron y que vuelven con cantos guerreros

“Con sus armas y enfermedades, avanzaba el cruel español
Esparciendo la Muerte Negra a su paso por mí reino
Corta los cuellos, malvado, violas mujer sin piedad
Todos mis templos saqueados.  A Atahualpa acabas de matar”

Cuando caiga el atardecer, cantaremos felices otra vez
Celebrando la liberación y el retorno a nuestros ancestros
Salve el dios Wiracocha, Inti y Mama Quilla
Uku y la Pachamama en el Cuzco volverán a brillar

Reinarán otra vez en mi tierra aquel pueblo del Tahuantinsuyu
Gloria eterna de los que perdieron y que vuelven con cantos guerreros
Nunca más obtendrán esos seres, de la fuerza de esclavos ganancias
Pues la furia de quienes amansan, como látigo será su degüello 

Fernando Claudio Torres                         

domingo, 14 de diciembre de 2014

[silencio.jpg]

EL RESPETUOSO SILENCIO


Era un mediodía caluroso, demasiado para ser septiembre pero parece ser esta la peligrosa tendencia de estos tiempos de contaminación ambiental y cambio climático.
El grabador encendido, en medio de un par de tazas de café. Mi mirada compasiva esperando el fin de la entrevista sin sobresaltos pero usted, usted tenía que hacer lo que su inconsciente político y realidad laboral le ordenaba:
Entonces empezó a hablar. Y mencionó cosas como:
- “Continuación de la lucha, momento histórico adecuado, patria grande, salvación del abismo, crecimiento económico, correlación de fuerzas, llegada al poder, verdadera democracia…”-.
Y yo manifesté un silencio. Un silencio respetuoso, no de asentimiento.
Pero usted lo interpretó como el punto seguido a sus palabras. Y así dijo:
- “Tomar el poder para cambiar las cosas, integrar la región, continuar el legado de aquellos que ya no están, frenar a la derecha siempre golpista y antipopular…”-
Y el silencio respetuoso, ya pesado, comenzó a provocarle la necesidad de desviar la mirada, aflojar la convicción, iniciar la matización del tono triunfal…
Y así expresó:
-“La existencia de contradicciones, si, pero secundarias. Nada comparables a lo logrado, al merito de resucitar el país y terminar con los monopolios y atacar al sector financiero, ese responsable principal del hundimiento, del diciembre 20, del 21, del 2001”-.
Y sin atender a mi pedido de cuenta al mozo, continuó ahogando el respetuoso silencio con la demarcación de:
-“Haber terminado lo iniciado por la dictadura, iluminado lo oscuro, señalado el camino. Y rescatado del naufragio a las mayorías…”-.
Nos saludamos con afecto, hablamos de otras entrevistas con otros compañeros, algunos de renombre público, otros de renombre entre los conocidos.
Y una vez ignorado por completo, silenciado absolutamente el respetuoso silencio, concluyó marcando que:
-“Antes pensaba que se podía cambiar el mundo, pero ahora no lo pienso: lo sé. Va a pasar inevitablemente, porque el agua cuando baja durante mucho tiempo, termina desgastando la roca, la erosiona irremediablemente. Y vamos a cambiar a nivel continental el orden histórico porque ya está pasando…”-.
Me fui, pensando en las diversas formas de justificación que tiene uno. En como precisamos que la historia nos roce y si no sucede, nos convertimos, imaginación mediante, en protagonista aunque ella no nos registre.
Y me extrañó cómo puede ser que los que ayer juraban cambiar el orden de las cosas, hoy cambian las cosas para no alterar el orden.
Y en como su propia versión de los hechos no contempla ni los más respetuosos de los silencios. Mucho menos, una tibia oposición.


Patricio López Camelo   

sábado, 1 de noviembre de 2014



COMO EL AGUA CUANDO SUBE


Sueño que se me pudren los pies, de manera asquerosa.

Y aquello que debemos hacer para salvarnos del naufragio no lo hacemos porque parece que no nos importa.

Y me despierto y entiendo la leve diferencia entre un estado y el otro: Rabia. De la que es hermana de la impotencia.

Pero mientras vivo una parte sigue aletargada en un mismo rumbo paralelo y constante, donde pienso-sueño que se puede hacer algo para torcer lo inevitable.

Donde las palabras no ahogan las acciones: las ensalzan para que sean contadas y se desparramen como un virus que te despierta de la larga siesta de décadas que muchos llevamos, entre el confort algunos, el día a día otros y el hambre demasiados.

Aunque porque sería yo el que sepa esas palabras para despertar.

Un sueño-pensamiento que acosa a muchos aunque así no lo creamos. Que ha acosado a muchos más en otros años pasados: El de saber qué hacer para cambiar el rumbo.

Mientras, el agua sube, inevitable, incontenible.

Su acometida brutal desespera cuando sabemos que todo lo mojado tardara en secarse.



Patricio López Camelo



domingo, 21 de septiembre de 2014

El cantor del camino

En la tierra del norte argentino, 
allí donde se descansa su voz
Se reencuentran la risa y el llanto 
tras de la guitarra del viejo cantor.
Los caminos lo han reconocido 
y su pueblo agita el pendón.
De Jujuy a la patria completa 
resuenan muy fuertes en esta canción.

Quiero cantar, a la vida de los que no están
Pues su sombra agiganta el sendero 
para los que quieren seguir su andar

Ese “Turco” en brioso caballo 
que recorre nuestra nación
Nos señala muy fuerte el destino 
de quienes no doblan su brazo al horror
En Cosquín del 78 al reclamo del público da
Con la Zamba de mi esperanza 
tributo prohibido hacia la verdad

Quiero cantar, a la vida de los que no están
Pues su sombra agiganta el sendero 
para los que quieren seguir su andar

Gaucho feroz, regalaste tus flores hermosas
En tu voz el Chacho Peñaloza 
resurge en su sueño de federación

Fue su genio de hombre generoso, 
cual regalo hacia la juventud
Promoviendo a Mercedes Sosa 
y José Larralde que perpetuán su luz
Aquel hombre llamado Cafrune 
en la ruta encontró su destino
Pero siempre será conocido 
como el gran Cantor del camino

Gaucho feroz, regalaste tus flores hermosas…


Quiero cantar, a la vida de los que no están…

Fernando Claudio Torres

martes, 2 de septiembre de 2014




¿QUIEN TE ESCRIBIRÁ CUANDO NO ESTÉS?


El día de mañana no estarás.
La ausencia ocupara tu lugar y
los recuerdos tus acciones.

Ya no habrá más viajes ni rutina,
la cena se enfriara lentamente,
extrañaras el claro cielo azul de
algunas mañanas y estarás pacíficamente
jubilado por siempre.

Los diarios seguirán saliendo, nuevas
novelas asombraran al mundo y
ciertas cosas que no deberían ser olvidadas
lo serán. Nada podrás hacer.

El sello de tu trascendencia serán los otros,
y quizás algo que dejaste: alguna nota desesperada, un objeto arreglado, aquella anécdota divertida, inventarios de quehaceres.

Deudas sentimentales y excesos materiales.
Una habitación vacía que cambiara de dueño,
de color y formas.
Cuando ya no estés alguien tal vez te escriba.
Cuando ya no estés alguien tal vez te sueñe,
te hable sin esperar respuesta, recicle alguna
de tus enseñanzas o te extrañe en los días
difíciles.

Cuando ya no estés simplemente no ocuparas este,
un lugar. Pero seguirás rondando y esperando
que más tarde o más temprano, lleguemos para acompañarte.

Cuando ya no estés llegaras adonde todos
iremos más tarde. A la mayor de las incógnitas.
Al interrogante más oscuro de todas las oraciones vividas.



Patricio López Camelo 

sábado, 21 de junio de 2014



EL MUNDO RECIÉN PINTADO


Los ojos son grandes y están bien abiertos.

A pesar de lo difícil que le es fijar la vista, se toma los segundos necesarios y trata de no perder mirada a nada: ni a mí, que estoy como ausente, ni a los colores, ni a su papá.
Tampoco a los demás pasajeros o a la simple funda de goma del asiento.
Todo lo absorbe.

Por momentos me mira fijo, inspecciona mis facciones, vigila mis movimientos, observa mis gestos faciales. Yo que estaba, ya dicho, en otro lugar mental, tuve que volver.

Y al verlo volví a sonreír y recordé que no todo es tan complicado. Vi en él, que carga con un par de meses de estar con nosotros en esto que a los más viejos nos parece una jungla, el brillo de lo nuevo. La posibilidad de otro futuro mejor, la ansiedad de estar comenzando a conocer lo que lo rodea.

Y comprendí que el mundo está recién pintado para él. Fresco y nítido, alegremente ruidoso aún.

El viaje se hizo feliz a pesar de que su papá lo cargo entre sus brazos y se juntó con su mamá para irse los tres de ese colectivo de sábado.

Y noté su ausencia.

Ya no había un par de ojos tiernos que me miraran y nos siguieran a todos, como recordándonos que no tenemos ningún derecho a pintar de gris los brillantes colores que él ve y que, alguna vez nosotros, supimos apreciar fascinados.


Patricio López Camelo

lunes, 16 de junio de 2014



UNA MAÑANA EN EL MONTE
El vapor suave saliendo del mate era como el paraíso.
Amanecía en el monte y el asma de la noche se disipaba, sobreviviéndole solo un leve chiflido de pecho.
_Toma Ernesto. Esto está amargo.
_Si che, el mate es así.
_Ya.
Se río. No era fácil acostumbrarse al mate amargo.
Puso un poco más la pava rustica en el fuego y miró el reloj: quedaba un rato todavía para salir.
El quilombo que se iba a armar hoy, en batalla, se preanunciaba jodido. No importa. Encararlo sin asma ya era un buen presagio.
Por un rato no había mayor placer que amanecer respirando de manera casi limpia en el monte.
_Tomá otro vaquerito. Este está más suave.
Mientras el sol comenzaba a levantarse, pensó: si esta noche logro estar de nuevo mateando aca, con la mayoría de los compañeros,voy a dormir como un bebe como siempre después de cada combate. Aunque solo sean un par de horas.
_Toma Ernesto. Gracias.
_¿No?¿no hay caso?
_No coño. No hay caso.
_Ya. Vamos a preparar todo. Ya salimos.
_Vamos.
De a poco, el campamento se iba llenando de ruido y el monte de incertidumbre.
Esto de vivir un amanecer tan hermoso con la muerte tan cerca es de locos, pensó. Y río de nuevo. La vida era, en muchas cosas, de locos.
Pero casi sin asma, cada día se encara mejor. Definitivamente.



López Camelo Patricio


viernes, 6 de junio de 2014




EL PERRO DE LOS VIERNES

Antes, no hace mucho, tomaba el colectivo y estaba ahí, medio agonizante con los ojos tristes pero vivos y fuertes, como recordando épocas mejores donde abundaba la comida y había un dueño y su pequeño hijo para jugar.

Ahora solo hay pasos desconocidos, alguna tierna mano que acerca algo de pan, una caricia. Siempre está la jauría descontrolada que busca atacar en el momento imprevisto y es una amenaza latente como el hambre.

Los días de junio son crueles y si llueve ni los aullidos alcanzan para deshacerse un poco del dolor del frío. El ruido de coches se apacigua solo en la noche, dejando el asfalto tibio y un olor asfixiante.

A veces, durante el día, se recuesta y apoya su cabeza en las patas delanteras para dormir y mirar al mismo tiempo y con ojos grandes como pasan quienes pasan, en un eterno blanco-negro distorsionado.

Y así se va su tiempo, un triste presente de pulgas y flaqueza. A veces siento muy hondo su mirada de súplica.
Los últimos viernes de antes no lo encontré. Recuerdo que el último día lo buscaba intensamente con la mirada hasta que mi colectivo dobló la esquina. Subí, pague y me fui. Debía hacerlo. Y mientras el cansado motor rugía en su arranque, sentí que ya no lo vería jamás.

La vida siguió como un trámite inevitable, como esos días de rutina que transitamos automática e inevitablemente hasta terminarlos. Hasta perder un poco más el sentido de nuestras vidas en los estúpidos caminos en los que nos separamos de aquello que daba algo de luz y brillo a nuestros ojos.
Como la mirada de un perro abandonado en la calle. 


Patricio López Camelo

martes, 29 de abril de 2014

Déjame quedarme

Déjame quedarme que partir no es lo querido
Un negocio que se cierra, una ventana sin vidrio
El trabajo que escasea, no hay “valor” para el oficio
La ruta hacia Buenos Aires el destino de los hijos

Déjame quedarme para no ser el olvido
De una plaza desolada o de un pupitre vacío
Déjame que te cuente esta historia de abandono
De los pueblos que se duermen cuando se van sus retoños

Déjame quedarme para hacer un mundo nuevo
En las tierras de mis padres en el pueblo de mi abuelo
Déjame que te diga que renace la esperanza
Todos juntos es la vida, en el pueblo de mi abuelo

Déjame quedarme para ser sonrisa siempre
Una voz enamorada de mis niños en tu vientre
El camino del retorno, la semilla en “creciente”
El futuro está cercano, la alegría de mi gente

Déjame quedarme para hacer un mundo nuevo…
Déjame que te diga que renace la esperanza…
En el pueblo de mi abuelo…
Vos, yo, todos juntos somos lo mejor…
En el pueblo de mi abuelo…

Letra: Carlos Varco – Fernando Torres; música: Fernando Torres.

lunes, 21 de abril de 2014

Pronombres Sociales


Yo dejo pasar la vil estafa cotidiana
que me aplican quienes creen que
lo pequeño (y ruin) no redunda
en aquello que cercena nuestro presente.

Tú dejas pasar tu actitud desinteresada
sobre aquellos que poco o nada tienen,
bajo pretexto de individualidad y rutina
ensordecedora.

Él deja pasar los actos del poder
obsceno que compra y muele,
que tritura explota exprime a quienes
(nosotros) dejamos pasar los actos
del poder que, en fin, no perdona.

Nosotros dejamos pasar chances de
levantarnos sin precisar la adulación
al líder que idolatramos por miedo y
desgano a hacernos cargo de la carga histórica.

Vosotros dejáis pasar el hambre embrutecedor,
la cultura del consumo, la estupidez gubernamental.
El cinismo sistémico de una maquinaria para elites.

Ellos dejan pasar el desprecio por lo inmaterial,
los precios jerarquizados de la vida, el expoliante
modo de medir las relaciones personales: 
los hábitos
hechos carne de dejar pasar aquello que no se debería.   

Patricio López Camelo

viernes, 14 de febrero de 2014

BARÓN DEL CONURBANO (Parte II)



Al señor le gusta que lo esperen.
En su cómoda oficina imagina la transpiración en
Las manos de quien viene a pedirle algo, a una
Reunión política o a agradecer un favor.

Disfruta especialmente en verano, cuando mira
Su enorme aire acondicionado e imagina los nervios
De quien lo espera del otro lado. Entonces le dice
A su joven y despampanante secretaria, rigurosamente
Reemplazada cada 6 meses, “hágalo pasar”.

Las reuniones que más aprecia son las que juega de local,
En su municipalidad fortalecida por su patota, los adulones
Que lo rodean y los escribas, seudo-intelectuales, que le
Preparan los discursos y soplan las respuestas.
(Si, esos que creen que sus libros cuentan mejor la historia que
Mis acciones).

Sus encuentros favoritos son con aquellos que ayer lo
Despreciaron, ningunearon o simplemente prestaron poca
Atención. Hoy, vuelven a “negociar” (chistosa forma de
Llamar a la subordinación en que los tengo bailando ahora).

No es tonto (no lo soy). Cuando vienen los jefes, viste al municipio
De fiesta, activa a sus mensajeros barriales y reparte, generoso,
Los víveres necesarios para que el aturdimiento disemine la
Celebración por los principales rincones de la ciudad, (aunque
Si debo elegir, con el centro me basta).

Entonces se saca fotos con el dueño del proyecto de país
Proyectado al corto plazo y saluda, desde lo alto, a sus masas
Fervientemente convocadas por la necesidad más paupérrima.

Siempre existe algún grupito, periodista o idealista (esos que si no
Compro, asusto o mato) que remueve el avispero un poco hasta que la
Noticia deja de ser novedad y la gente se fija en otra cosa.
Por eso gobierna (por eso gobierno).

Y será hasta la próxima campaña, cuando deba
Salir con mayor frecuencia de su fortaleza,
Que deberá cambiar a sus soldados, eliminar algunos
Oficiales y someter a sus generales al voto de confianza.
(Porque aprendí que todos los hombres son buenos,
Pero si se los vigila, son mejores)

Mientras tanto, a llenar cuentas (total, nadie se fija),
A comprar tierras (antes que no quede ninguna),
A vigilar testaferros (son tiempos duros para confiar)
Y a rezar: (solo de vez en cuando porque Dios está en otra y yo ya tengo jefe)
Que la desmemoria siga blanqueando las mentes de esta

Sociedad de giles que tan bien sé manejar.


Patricio López Camelo

sábado, 8 de febrero de 2014

BARÓN DEL CONURBANO (Parte I)




Jefe total del municipio local,
Nadie ordena más que vos,
Y Los transas, ayer victimas,
Hoy trabajan a tu favor.

Te recibe en su majestuosa oficina,
Puro confort pagado con terror,
Y la obediencia es la escalera para
Ascender hacia un sillón mejor.

Los pibes en los barrios solo al
Puntero ven, excepto cada 4 años
Cuando baja “Él”.

Y los abraza y sonríe y la mejor
Foto, aquella en que parece un líder
Ancestral, irá en la campaña
Presidencial.

Los planes y bolsones acaban con
El hambre, jura, y a quienes los
Reparten podes verlos en las gradas,
Cada acto oficial.

En el centro municipal almuerza la patota,
Esa turbia custodia y su prontuario voraz
Con la que en 4x4 cruzas “Tu” ciudad.

Por las noches en la estación, niñas
Vestidas de mujeres velan la seguridad
Del oficio más viejo del mundo con el
Cual lucras.

La bonaerense te responde y sus balas
Les da a esos mismos pibes de tu foto
Presidencial. Y ahora, cada 24/3 te encolumnas
Tras la bandera de los derechos que a muchos quitas.

Y si en la calle nos quejamos por la zona
Liberada, las escuelas despedazadas, la falopa
En las esquinas y la muerte policial, “cordialmente”
 Nos invitan tus muchachos a borrarnos del lugar.

Pero no es el único responsable.
Solo pequeña parte de un monstruoso engranaje
De una maquinaria nacional y global,
Asentada en la lógica del gran capital.


Patricio López Camelo





martes, 7 de enero de 2014







LAS REJAS MUERTAS (llegó el verano)

Revive el portal de la casa a medida que
Baja el calor de la tarde. Se liberan las sillas
De la prisión de las rejas que combaten
Ficticiamente la inseguridad y se adentran
En el territorio desconocido de las veredas.

Llega el momento al caer un poco el sol
de salir y dedicarse a la contemplación
Del fin del día, de las bicis y las bellas jóvenes.

Se vacían las atestadas y asfixiantes casas de
Sus habitantes. Los rumores de lo hecho por
El vecino de la esquina anoche supera
La oferta de la televisión de los famosos.

El reloj de la rutina anual muere de abandono.
Los pies descalzos se reencuentran con su esencia
Y el costo de vida se abarata para los pobres,
Magro consuelo-consuelo en fin.

Aquella promesa de vacaciones en el mar
Comienza a tornarse inviable.
El amor perdido para siempre en julio se
Asoma tras nuevo rostro en enero.

Los bondis se liberan, los micros se atestan
Y muchos trenes se marchan a sus talleres.
La ciudad huele un poco a aire
Y el fuego de la siesta eterna invita al sueño.

Las noches parecen menos solas y casi podemos
Sentir por un momento, en esos atardeceres gloriosos,
Que el futuro llegará y lo hará cargado de mieles,
Promesas y sonrisas.

La fiesta de abrir las casas se extiende a la madrugada,
Entre bailes y besos que le arrebatan un guiño al
Destino escrito y digitado desde las sombras
Por quienes no dudan en amargarlo.

Cuando el naciente sol se asome a incendiarlo todo Nuevamente, será el momento de retirarse a descansar hasta la próxima tarde, cuando recobremos esa esperanza que un día el otoño nos arrebatará.



Patricio López Camelo

viernes, 6 de diciembre de 2013

Dormir Despierto



Absenta, esa es la esencia de tu alma.
Aquella que domina, que me eleva,
que me nutre y que me calma.
Destilas el hada verde de mis sueños.
Se esparce como jugo en un líquido
de azúcar y misterio.

Ya no importa que será.
Todo vuelve a resurgir.
Un cristal, viejo café porteño.
Boudelaire tenía razón

Ajenjo, eres la barca en que naufrago,
hundido en el vicio inmoral
de lo placeres más profanos.
Desdicha, es el caviar de los suicidas.
Aquel libro francés donde describen
las mentiras de mi vida.

Se muy bien que todo ya fue dicho.
Llego tarde al paraíso.
De dormir despierto.

Veneno, fluye en mis venas el destino
La capa de Rimbaud quedó tendida
al borde oscuro del camino.
Poeta, describes reinos infernales.
Las flores de Artemisa
que desnudan los Pecados Capitales.

Se muy bien que todo ya fue hecho.
Llego tarde al paraíso.
De quedarme quieto

"Las Flores del mal" te van a gustar.
"Las Flores del mal" te van a cambiar.
"Las Flores del mal" ya llegan hacia ti...

Fernand